El Day Trading y el Swing Trading son dos enfoques de trading activo que se diferencian principalmente por el horizonte temporal de las operaciones. El day trading abre y cierra posiciones dentro del mismo día, evitando el riesgo overnight, mientras que el swing trading mantiene posiciones durante días o semanas para capturar oscilaciones de precio más amplias.
Esta diferencia de horizonte impacta todo lo demás: el capital requerido, el tiempo diario dedicado, el nivel de estrés y hasta las comisiones acumuladas por cada estrategia.