CAGR y ROI son dos métricas de rentabilidad que responden preguntas distintas. El ROI (Retorno sobre la Inversión) te dice cuánto ganaste en total, sin importar cuánto tiempo tomó. El CAGR (Tasa de Crecimiento Anual Compuesta) normaliza ese retorno a una tasa anual equivalente, permitiendo comparar inversiones de duraciones diferentes de forma justa.
Confundir ambas métricas puede llevar a decisiones equivocadas: un ROI del 100% suena impresionante, pero si tomó 10 años en lograrse, el CAGR real es de apenas 7.2% anual, un rendimiento mucho más modesto de lo que parece a primera vista.