El Sharpe Ratio y el Sortino Ratio son dos métricas fundamentales para medir el rendimiento ajustado al riesgo de una inversión, pero difieren en cómo definen el riesgo. El Sharpe Ratio considera toda la volatilidad de una cartera, incluyendo los movimientos positivos, penalizando por igual las subidas y bajadas inesperadas. El Sortino Ratio, en cambio, solo penaliza la volatilidad negativa, reconociendo que a los inversores rara vez les preocupan las ganancias inesperadas.
Esta diferencia conceptual hace que el Sortino Ratio suela ser más alto que el Sharpe Ratio para la misma cartera, especialmente cuando las ganancias frecuentes provienen de movimientos alcistas volátiles.