La Inversión de Crecimiento y la Inversión de Valor son las dos grandes escuelas de selección de acciones en los mercados financieros. La inversión de crecimiento busca empresas jóvenes e innovadoras con alto potencial de expansión futura, aunque coticen a precios elevados hoy. La inversión de valor busca empresas maduras que cotizan por debajo de su valor intrínseco, apostando a que el mercado corrija esa infravaloración con el tiempo.
Ambas estrategias han generado retornos históricos similares a largo plazo (8-12% anual), pero con perfiles de riesgo y comportamiento muy distintos según el ciclo económico en el que se encuentren los mercados.